tatuaje electrónico comestible

Controla tu salud mediante un tatuaje electrónico comestible

Una nueva tecnología llega al campo de la salud: los tatuajes electrónicos comestibles o dicho de otro modo, la electrónica ingerible está a las puertas y golpea con fuerza.

Los tatuajes electrónicos comestibles

El investigador italiano Giorgio Bonacchini y su equipo están desarrollando en el Instituto Italiano de tecnología (IIT) situado en Génova, los tatuajes electrónicos comestibles, una tecnología cuyo objetivo es mejorar la monitorización del tracto digestivo aportando muchos más datos sobre su funcionamiento y facilitando el acceso a los mismos.

¿Por qué entonces hablamos de tatuaje? Muy sencillo, el equipo de Giorgio Bonacchini se ha basado en las calcomanías para poder imprimir o tatuar tanto fármacos como alimentos, que verán incorporados en sus superficies un circuito electrónico que proporcionará información diversa. Por lo tanto, estos tatuajes llevan un componente electrónico comestible que va a suponer una revolución en el campo de la salud.

Y es que la medicina oral en cuanto a procedimientos, se simplificaría notablemente. En definitiva, es por esto que los llamamos tatuajes porque los imprimimos sobre otros elementos pareciendo estos estar tatuados. De cualquier modo, estos tatuajes no se aplican sobre a piel humana (también los hay, pero son un tema distinto).

Como decíamos, también se les denominan tatuajes porque parecen estar relacionados directamente con las calcomanías. Y es que los investigadores se basaron en ellas para idear estos novedosos tatuajes electrónicos comestibles.

Los tatuajes consisten en una fina película de etil celulosa, usada comúnmente en cápsulas de fármacos ya que se digiere fácilmente, adherida a un papel que contiene dextrina (que es ese material que se deshacía cuando poníamos las calcomanías bajo el agua).

Así pues lo que el equipo de investigadores hizo fue imprimir sobre este soporte una serie de componentes orgánicos electrónicos tatuándolos y testeándolos tanto en medicamentos como en frutas.

Aunque todo esto resulte muy excitante, ya que los tatuajes electrónicos comestibles suponen un gran avance que mejoraría tanto los diagnósticos como los tratamientos y por tanto nuestra salud, la investigación aún está en curso y no podremos encontrarla en el mercado farmacéutico, al menos por el momento.

Y es que aunque hay componentes como la etil celulosa que son comestibles hay otros elementos que no son biocompatibles, y es en esto, entre otras cosas, es donde se concentran los esfuerzos del equipo de investigación. De hecho los circuitos tienen componentes metálicos y los investigadores están usando plata, pues en un principio se considera segura para la salud pues es bioinerte. No obstante se tendrá que demostrar científicamente que esto es cierto y que es biocompatible a través de ensayos clínicos.

Por otro lado los investigadores también tendrán que pensar cómo recargar estos dispositivos y desarrollar baterías. Se ha planteado la idea de crear baterías igualmente comestibles, pero como ya comentábamos, el proyecto está en proceso y todo esto se irá desarrollando poco a poco. Por ejemplo, para algunos tatuajes electrónicos sobre la piel humana se está barajando como fuente de energía el propio calor corporal. No obstante este es otro tema, igualmente interesante, pero no exactamente el de esta investigación, que suponemos se enfrenta a condiciones y escenarios muy distintos.

Así que por ahora, la idea de los tatuajes electrónicos comestibles se ha expuesto y se encuentra en desarrollo. Como expresa el propio Giorgio Bonacchini “Esta tecnología aprovecha dispositivos que se pueden ingerir de forma segura, junto con píldoras o incluso alimentos, y que se operan desde el tracto gastrointestinal. La electrónica ingerible podría apuntar a un número significativo de aplicaciones biomédicas, como herramienta terapéutica y de diagnóstico, y esta tecnología también puede afectar a la industria alimentaria, al proporcionar etiquetas electrónicas ingeribles o compatibles con alimentos que pueden rastrear productos y monitorear su calidad a lo largo de la cadena de distribución”.

Así que en el futuro, quién sabe, quizás con una aplicación podremos saber más sobre el estado de los alimentos o como los procesamos una vez ingeridos, incluso sería una gran noticia el que esas incómodas endoscopias digestivas desapareciesen por completo.

Pero por el momento todo esto son suposiciones y habrá que esperar, eso sí, sin duda alguna estos tatuajes electrónicos comestibles son un tema muy interesante, ya no solo en campos como el de la salud sino en otros muchos en los que seguro sus aplicaciones serán bienvenidas.

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