Tatuajes diseñados para ayudar a las personas inmunodeprimidas

La tecnología al servicio de la salud ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años. Uno de los últimos hallazgos lanzados al mercado son los tatuajes electrónicos, una modalidad que nace con vocación de mejorar la vigilancia de las personas con enfermedades crónicas o problemas de salud puntuales.

Entre otras funcionalidades, estos tatuajes se emplean para medir la temperatura del cuerpo humano proporcionando información en tiempo real al usuario. La información se obtiene de forma fácil y sencilla mediante dos dispositivos electrónicos conectados de forma inalámbrica. Este método permite superar las limitaciones en la obtención de la temperatura que tienen otros mecanismos tradicionales y mejora los índices de error.  Gracias al nuevo sistema de tatuajes electrónicos se podrá detectar con facilidad la presencia de posibles infecciones asociadas al aumento de la temperatura del cuerpo.

La fiebre es un síntoma muy común que nos avisa de que hay agentes infecciosos en nuestro cuerpo y, en algunas ocasiones, esconde alguna enfermedad más severa. Es especialmente importante vigilar de cerca la evolución de la temperatura en personas con un sistema inmunodeprimido que carece de suficientes mecanismos para afrontar con garantías de éxito nuevas dolencias de carácter vírico o bacteriano. En este grupo de personas se encuentran los pacientes con enfermedades autoinmunes, entre las que destacamos lupus, alzheimer, parkinson, artritis reumatoide o esclerosis múltiple.

Pautas generales en la medición de la temperatura corporal 

Los parámetros de temperatura corporal considerados normales se sitúan entre los 36,6 y los 37 grados, aunque un grado arriba o abajo no se considera de riesgo. Esta horquilla varía en cada persona en función del sexo, masa corporal o edad. También está condicionada por factores externos como la alimentación, la ingesta de alcohol, la sudoración, la temperatura exterior, el estrés o situaciones de cólera, que pueden hacer aumentar hasta 0,5 grados nuestra temperatura. Las alarmas tienen que activarse cuando superamos los 38 grados o cuando los indicadores están por debajo de los 35 grados.

Hay distintos tipos de fiebre. Por un lado está aquella que obedece a una reacción fisiológica y, por otro lado, está la hipertermia de naturaleza patológica. Esta última suele originarse como consecuencia de las altas temperaturas ambientales. Los expertos aseguran que las mejores horas del día para tomarse la temperatura corporal son entre las seis de la madrugada y las seis de la tarde. En general, este indicador suele ser ligeramente más elevado en invierno y puede variar con la edad entre 0,2 y 0,3 grados. Las mujeres en general registran temperaturas más altas y en ello influye el momento del ciclo menstrual en el que se encuentren o el estado de gestación. Durante la práctica de ejercicio físico también es normal registrar incrementos en los momentos de mayor actividad.

Grandes avances al servicio de la salud 

La nueva generación de tatuajes incluye componentes electrónicos o chips que se adhieren a la piel adaptándose a cualquier forma sin dificultad mediante un material adhesivo flexible formado por una mezcla de silicona y silicio. Se emplea además una tinta electroconductora que se deposita en la piel de forma totalmente indolora y acompañada por pequeños leds. Ambos forman circuitos adheridos instalados sobre un material fino, muy maleable y duradero. El principal propósito del tatuaje electrónico es vigilar la salud de las personas a través del seguimiento de sus constantes vitales mediante el uso de un microcontrolador que transfiere la información a una aplicación a la que se puede acceder desde el teléfono móvil. Este innovador software permite ver los resultados captados en nuestro cuerpo acerca de la temperatura, el ritmo cardiaco, presión arterial e incluso el nivel de estrés.

Esta herramienta abre un nuevo campo para la medicina facilitando en todo momento la observación, seguimiento e investigación del paciente esté donde esté, permitiendo así controlar las constantes de las personas que tienen problemas de salud. También es un instrumento de gran utilidad para deportistas que quieren vigilar el comportamiento de su cuerpo durante la práctica de diferentes tipos de actividades.

La única limitación es la duración de la batería. Para mejorar la durabilidad del funcionamiento de este tipo de tatuajes electrónicos se está investigando la forma de aprovechar el calor desprendido por el cuerpo humano como forma de alimentación energética del dispositivo electrónico.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *