Tatuaje electrónico, tecnología punta aplicada a la salud

No es ningún secreto que el tatuaje está de moda. Salta a la vista. Este arte que antes rara vez podíamos observar impreso en la epidermis de algún personaje famoso, hoy está a la orden del día.

Futbolistas, tenistas, actores, atletas y un sinfín de íconos mediáticos han sucumbido a este arte milenario y, como si se tratase de una reacción en cadena, millones de personas de todas las edades, pero especialmente la gente más joven, luce en su piel los trabajos de estos modernos artistas cuyo lienzo es la piel ajena.

No obstante, y a pesar de esta tendencia, no todo el mundo opina favorablemente sobre los tatuajes y hay quienes piensan que no resulta natural, ni mucho menos saludable, embellecer la epidermis aplicando miles de pinchazos subcutáneos con tinta. Es por ello que este arte también tiene sus detractores.

En este post no vamos a hablar de la técnica del tatuaje que todos conocemos. Y es que, de unos pocos años a esta parte, el tatuaje está dando paso a una nueva aplicación muy diferente del ancestral rol ornamental y estético. Se trata de una novedosa técnica con fines médicos y deportivos que se está abriendo camino a pasos de gigante. Nos referimos al tatuaje electrónico, un dispositivo que permite monitorizar las constantes vitales de las personas sin ningún tipo de dolor ni inyección de tinta bajo la piel.

En qué consiste el tatuaje electrónico

El tatuaje electrónico es una técnica que se lleva a cabo sobre la piel a modo de calcomanía. Consiste en un dispositivo electrónico lleno de sensores conectados entre sí por medio de cables flexibles de silicio. El dispositivo, del espesor de una hoja de papel, va dentro de un plástico, el cual se retira a la hora de darle uso. Para aplicarlo, basta con humedecer la zona del cuerpo donde va a ir ubicado, exactamente igual que cuando de pequeños nos aplicábamos una calcomanía en el brazo.

La importancia de este artilugio radica en que, gracias a la rápida conexión de sus células fotoeléctricas con el organismo, permite monitorizar el cuerpo humano de forma externa.

Así, las aplicaciones en medicina y el mundo del deporte son múltiples, pues permite conocer al que lo lleva, por ejemplo, cuál es su temperatura, qué pulsaciones tiene en cada momento, cuál es la saturación de oxígeno en la sangre o incluso el grado de hidratación de su piel.

Las  células fotoeléctricas que incorpora el adhesivo son efectivas durante, como máximo, dos semanas. A partir de este momento debe retirarse para evitar posibles problemas en la piel.

Diferencias entre el tatuaje tradicional y el tatuaje electrónico

Como hemos visto, el tatuaje electrónico no tiene nada que ver con el tatuaje tradicional. Veamos las diferencias:

1-Fin. Mientras que el tatuaje tradicional persigue un fin estético, dibujar la piel para embellecerla, el electrónico persigue un fin médico, conocer parámetros sobre la salud del cuerpo humano.

2-Indoloro. El tatuaje tradicional es doloroso, puesto que consiste en inyectar bajo la piel, con el uso de agujas u otros utensilios, tinta o algún otro pigmento. El tatuaje electrónico no duele, pues se adhiere a la piel en forma de calcomanía. Basta con humedecer la zona en la que vamos a pegar el tatuaje, eliminar el plástico y adherirlo a la piel.

3-Tinción de la piel. Mientras que el tatuaje tradicional mancha la piel, pues la tinta se inyecta bajo la epidermis, en el electrónico los colores se ubican sobre ella.

4-Eliminación del tatuaje. Una de las principales características del tatuaje tradicional es su difícil eliminación, puesto que es para toda la vida. Dada su irreversibilidad, has de estar muy seguro a la hora de aplicarte un tatuaje, puesto que las técnicas para borrarlos son muy costosas o agresivas y no todo el mundo puede hacérselas.

5-Aplicaciones. El tatuaje tradicional ha tenido diferentes aplicaciones a lo largo de la historia, según las sociedades y civilizaciones del mundo. Mientras que en algunos pueblos se utilizaba como ornamentación corporal, en otros cumplía una función protectora y mágica, o formaba parte de un ritual de paso de una edad a otra, por ejemplo de la infancia a la niñez. Por su parte, las aplicaciones del tatuaje electrónico se centran en el mundo de la salud, el deporte y la logística móvil.

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